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LA HIJA QUE NO SOÑASTE

Erika L. Sánchez

 

¿Por qué siempre siento como si la vida fuera un estúpido rompecabezas que nunca podré armar?

Esta, es una  historia narrada desde el agrio punto de vista de una adolescente rebelde y determinada de 15 años: Julia, hija de inmigrantes mexicanos originarios de Chihuahua, nacida y radicada en Chicago.

Julia está muy lejos de ser el ejemplo de “hija perfecta” ante los estrictos ojos de su madre: es testaruda, arrogante (quizá para contrarrestar la sensación de inferioridad por el hecho de ser pobre, porque se da cuenta de que ella no tiene las libertades ni oportunidades que si tiene tanta gente) no sabe quedarse callada, se niega rotundamente a ser sumisa, protesta contra las injusticias y eso, claro, tiende incomodar a los demás. Detesta la cocina, no está en sus planes casarse, tener hijos, ir a la iglesia todos los domingos ni dedicar su vida a limpiar ni encajar en un molde en el que la quieren meter a como de lugar.

Julia desea más que nada en el mundo salir del barrio en el que ha estado toda su vida, estudiar en una universidad de Nueva York y convertirse en una prestigiosa y reconocida escritora. En fin, tomar sus propias decisiones y tomar las riendas de su vida.

Olga, su hermana mayor, en cambio, si era la “hija mexicana perfecta”, es lo opuesto a Julia y su madre constantemente está recalcando sus diferencias, porque Olga es obediente, sumisa, estudia en la universidad comunitaria, en la seguridad del barrio cerca de sus padres y su rutina se resumía a casa-escuela-trabajo, en un interminable ciclo.

Pero todo cambio el día que Olga atravesaba la calle distraída con su teléfono y un tráiler la atropelló, acabando no solo con su vida sino también con la poca estabilidad familiar que quedaba, que comenzaba a caerse a pedazos con el rápido trascurrir del tiempo.

La madre de Julia se ve envuelta en una insoportable depresión y Julia, al verse aun más aislada de sus padres y con los lazos familiares todavía más frágiles, encuentra refugio en la recámara de Olga,  a la cual se escabulle para evitar ser vista, pues su mamá parece querer mantener la habitación tal y como Olga la dejó eternamente.

Una noche, en la habitación de Olga, sumergida en la oscuridad y en los recuerdos de la infancia en los que su hermana está presente, Julia empieza a escudriñar en las pertenencias de su hermana, con la insistente y dolorosa idea en su mente de que a pesar de haber crecido juntas y convivir bajo el mismo techo por quince años, siente que realmente no conocía a su hermana y se topa entre sus pertenencias cosas que jamás se hubiera imaginado que Olga tuviera, que se presta a muchas interpretaciones  y eso le desencadena gran confusión y se percata de que no solo ella no la conocía, sino que tampoco sus padres, lo que la lleva a comprobar que Olga no era tan perfecta como todo el mundo creía y que guardaba secretos que seguro nadie hubiera podido creer que ella podía llegar a tener.

Y esto la lleva a iniciar una intrigante investigación en busca de respuestas, en la que conocerá personas que marcarán su vida para siempre, que la llevará al límite de sus emociones y en la que se conocerá a sí misma y  la obligará a tomar decisiones difíciles…

Y mientras tanto, ella intenta llevar su vida lo más normal posible: seguir disfrutando lo mas que puede su clase de literatura (la cual es su favorita) aprendiendo de su maestro Ingman con quien se siente tan identificada ya que pocas personas en el mundo la entienden y la escuchan como él, de quien llegó a entender que el lenguaje nos concede poder y que las palabras que elegimos pueden decir mucho de nosotros, mentir a su madre diciendo que tiene tareas en equipo cuando en realidad sale a platicar con Lorena y salir de su encierro, y escapándose a la librería, donde conoce a alguien especial…

Es un libro en el que, estoy convencida, muchas mujeres se verán reflejadas en Julia, quien a pesar de tener una edad tan corta es muy fuerte, determinada y no sabe cómo manejar la impotencia que le generan las injusticias de la vida, que es persistente cuando se trata de cumplir sus sueños y nada la detiene.

Es un libro fantástico porque la forma en la que escribe su autora de alguna forma despierta tu sensibilidad y te hace vivir la rabia y la frustración que siente Julia, la tristeza y el vacío que experimentas cuando pierdes alguien a quien amas, la sensación ambivalente de amar y detestar al mismo tiempo a tu madre, y a la vez disfrutar de esos pequeños instantes que tienes oportunidad de vivir, como observar la luna en medio de la tranquilidad y el tintineo de las estrellas… es como si pudieras tocar esas emociones tan intensas mientras vas deslizándote entre sus páginas.

 

 

¡Déjate envolver por ésta entrañable historia!

 

“La felicidad es una semilla de diente de león flotando en el aire que no puedo alcanzar. Sin importar cuanto lo intente, sin importar qué tan rápido corra, simplemente no puedo alcanzarla. Incluso cuando pienso que la atrapé, abro la mano y está vacía…”

 

Consíguelo en Bookworm Los Cabos  🙂

 

 

 

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