Facebook

 

FRANKENSTEIN

-Mary Shelley 

 

 

“Qué peligrosa es la adquisición de conocimientos, y cuánto más feliz es el hombre que cree que su pueblo natal es el mundo, que aquel que ambiciona conseguir una grandeza mayor de la que su naturaleza le permite”

Sinopsis del libro

El primer impulso de Mary Shelley –que tenía 18 años cuando escribió esta obra-, fue el de crear una historia aterradora, pero el proceso creativo posterior hizo de esta novela una obra cuyo hilo vertebrador es la profundización y el estudio del alma humana. “Frankenstein o el moderno Prometeo”, que es el título completo de la novela, nos desvela sus más misteriosos secretos escondidos.

Mary Shelley nació en 1797 en Londres en el seno de una familia culta y progresista, y murió en 1851. Fue compañera y, luego, segunda esposa del poeta Percy Bysshe Shelley. Escribió poemas, novelas y relatos, dos de ellos extraordinarios: Frankenstein, y la novela futurista “The last man” ( El último hombre” en la que expone la desintegración sucesiva de la familia, de la sociedad y del ser humano. Escribió también la novela histórica “Perkin Warbeck” y fue, además, editora de la obras de su marido y pionera en la historia de la crítica biográfico-literaria.

 

Mi reseña 🙂

 

Frankenstein es una de las figuras más emblemáticas y populares en esta temporada de Halloween, quizá por lo mismo me sorprende tanto como desconocemos la historia detrás de este personaje, tan es así que lo denominamos Frankenstein, el cual es un graaaaaan error, puesto que el personaje no tiene nombre. ¡Si, no tiene nombre! En el libro suele ser llamado como “el monstruo”, “el desgraciado”, “el demonio”, pero no tiene un nombre definido.

Entonces, ¿Por qué lo conocemos con ese nombre?

 Por su creador: Víctor Frankenstein, el que encontró la manera de encender la chispa de la vida y se la concedió a un monstruo que el mismo creó, como consecuencia de su obsesión por dar vida a la materia inerte.

Pero no nos adelantemos tanto.

El libro comienza con una serie de cartas de un hombre llamado Robert Walton que se embarcó con un grupo de hombres para poner en marcha una empresa y le escribe a su hermana para contarle sus avances, como va el tiempo, los contratiempos y demás. En este punto debo reconocer que la lectura me resultaba bastante confusa porque nada parecía encajar con la novela que yo estaba esperando encontrar, hasta que llegué al  punto en el que yo no podía sentirme más perdida la historia empezó a tener sentido gracias a un avistamiento en las montañas de una figura que se asemejaba al de un hombre pero de proporciones descomunales que llamó su atención y que perdieron rápidamente de vista. Unas horas más tarde encontraron a otro hombre de aspecto más normal aunque demacrado al cual rescataron y dieron cobijo en su barco y éste le empieza a contar su historia a Walton.

Éste hombre cansado y enfermo era Víctor Frankenstein.

Y empieza a contarle a su nuevo amigo Walton cómo llegó a ese lugar y encontrarse en esta lamentable situación. Empieza contando su vida incluso antes de que ésta empezara, con la anécdota de que cómo se conocieron y unieron sus padres, habla de sus hermanos, de cómo adoptaron a una niña muy hermosa y especial llamada Elizabeth. Se expresa con mucho afecto de Ginebra, su lugar de origen, sus montañas y la belleza que posee este lugar y lo difícil que fue dejarlo para irse a otro lugar a perseguir su sueño y saciar su hambre de aprender y saber más de lo que tanto le apasionaba: la vida, la muerte y la filosofía natural.

Después de mucho estudiar, observar y experimentar, se devela ante él, el misterioso y maravilloso secreto de la chispa de la vida, así que, extasiado, empezó a entregarse en cuerpo y alma a la importante tarea que haría por primera vez una ser humano en este mundo: Dar vida a la materia inerte.

El resultado es una criatura de aspecto grotesco, de proporciones torpes y distorsionadas y descomunales que se asemeja a la forma humana, que mide más de dos metros y tiene unos ojos amarillos de aspecto gelatinoso, cabellos negros  y balbucea cosas que no parecen tener sentido.

Pero Víctor no contaba que jugar a ser Dios y desafiar las irrevocables leyes de la vida  desencadenaría una serie de circunstancias que se saldrían inevitablemente de sus manos, condenándose de esta manera a su propia e irrevocable destrucción, limitándose a observar cómo se desmorona su mundo justo enfrente de él…

Es un libro muuuuy diferente a lo que yo imaginaba, tenía alguna noción de cómo se desarrollaría la historia y muy altas expectativas (que de hecho superó) pero jamás imaginé que se trataría de un libro tan triste.

Es una historia que desentraña de una manera muy sensible el alma humana, sus sufrimientos, sus placeres, sus dolores, sus ambiciones, el rechazo y las emociones ambivalentes con las que tantas veces no es difícil lidiar, me encanta el detalle con el que la autora es capaz de describir todas estos procesos internos que, en general, son tan difíciles de explicar.

Es un libro que te invita a desafiar los estereotipos y en el que encuentras a un monstruo cuyo único pecado es tener un aspecto perturbador pero en su interior está lleno de virtudes, experimenta placer en las cosas simples de la vida y su único anhelo es ser aceptado por quienes él quiere recibir el afecto, las atenciones y las miradas dulces que se intercambian entre ellos: los seres humanos. Y al verse privado de estas necesidades de atención y cobijo se desatan en él los más violentos deseos de venganza contra las personas que lo rechazan sin motivo alguno y, sobretodo, contra su creador, que le dio la vida para soportar una serie de desdichas y contemplar cómo los demás son felices y él siempre se ve excluido de experimentar la felicidad.

También me gustó mucho que te invita mucho a la reflexión y a practicar la empatía, ponerte en el lugar de dos posturas opuestas, ninguna correcta o incorrecta, en la que una no se ve favorecida por circunstancias que no puede controlar.

Una de las partes que más disfrute es en la que el monstruo hace un reflexión sobre la gente y cómo perciben y rechazan lo que no entienden o es diferente a ellos, cómo las injusticias pueden transformarte y sacar lo peor de ti y hace un análisis interesante de la sociedad su estructura. Y aunque es un ser que está conociendo el mundo, aprende con facilidad y rapidez, le intrigan mucho el lenguaje y los libros, y cuando empieza a entenderlos expresa que siente cómo se abre ante él un mundo maravilloso que le hace pensar sobre sí mismo.

 

Me sorprendió mucho saber que Mary Shelley tenía tan solo 18 años cuando escribió éste libro, publicado en 1823, considerado el primero de ciencia ficción. Si te tomas un tiempo para leer un poco acerca de Mary Shelley y su vida, siento que puedes encontrar y entender mucho de ella en este libro.

En el prólogo, Mary Shelley explica el origen de la idea de escribir un libro como este, que empezó siendo un reto entre amigos, también escritores,  cuando tuvieron una reunión informal, alrededor de una chimenea contando historias de fantasmas y estos relatos estimularon su deseo de crear el suyo, por lo que se desafiaron a escribir uno cada uno con la intención de divertirse en el proceso, mejorar sus habilidades de escritura y estimular la imaginación. Sin embargo en el de Mary Shelley fue el único que concluyó y que salió a la luz.

Es un libro que recomendaría a todas las personas independientemente de sus gustos literarios, es un título que vale la pena que pase por todas las manos posibles y que se puede disfrutar de muuuchas maneras diferentes J Yo disfruté mucho leer y escribir acerca de este libro y estoy segura de que tu también lo harás!

¡Con este libro terminamos nuestro especial de Halloween! Los libros de terror, suspenso y misterio son de mis favoritos y siempre me emociona tener entre mis manos uno nuevo, ¿También es de tus géneros literarios preferidos? Platícame en los comentarios J

 Consíguelo en Bookworm Los Cabos

 

 

“Me detuve a examinar y analizar hasta mínimos detalles del proceso que ocurría durante el pasaje de la vida a la muerte y de la muerte a la vida hasta que desde las tinieblas de esta oscuridad surgió sobre mí una luz repentina, una luz tan brillante y maravillosa, u sin embargo tan sencilla, que me cegaba por la inmensidad del panorama que mostraba. Me sorprendía que, siendo tantos los hombres de genio que habían orientado sus investigaciones a la misma ciencia, se reservara para mí el descubrimiento de un secreto tan asombroso”

 

 

 

0 comentarios

Facebook