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PERSONA NORMAL

-Benito Taibo

 

«El libro es jardín que se puede llevar en el bolsillo, nave espacial que viaja en la mochila, arma para enfrentar las mejores batallas y afrontar a los peores enemigos, semilla de libertad, pañuelo para las lágrimas”

 

Sinopsis del libro

Tenía un par de padres divertidos y jóvenes, llenos de sueños y de planes. Pero a mis doce años, cinco meses, tres días y dos horas y cuarto, aproximadamente, me quedé sin ellos…

Desde que el tío Paco se hizo cargo de él, Sebastián ha vivido aventuras increíbles: tuvo un encuentro inesperado con un enorme felino, conoció a uno de los últimos vampiros que viven en el DF, frente a su casa vio a un mítico personaje saltar de la góndola en la que viajaba, para rescatar a una joven de una inundación, consiguió un mapa estelar para un pobre extraterrestre perdido en la tierra, sobrevivió el embate de un enorme monstruo marino, peleó al lado de los sioux para defender su territorio de los colonizadores… ¿Qué pasa con Sebastián? ¿Acaso no es una “persona normal”?

 

Mi reseña 🙂

 

Yo había escuchado tantas críticas positivas sobre éste libro (que es el fav de muchos lectores que conozco) y leído frases extraídas de éste que me encantaban en redes sociales, que cuando llegó a mis manos no pude evitar empezarlo con la más alta de las expectativas, y fue una tan agradable sorpresa que aún así el libro se las arreglara para superarlas.

Esta novela juvenil está protagonizada por Sebastián, un niño de 12 años (la historia transcurre desde aquí hasta su vida adulta), que pierde a sus padres en un accidente automovilístico  y se queda al cuidado de su tío Paco, un sujeto muy particular, alivianado y relajado pero que observa el mundo de una manera muy aguda y penetrante. Creo que fue mi personaje favorito, ojalá todos pudiéramos tener un tío Paco en nuestras vidas.

Las vidas de nuestros protagonistas se entretejen y acoplan con armonía, comparten su amor por los libros, por la aventura, por conocer y aprender, ir más allá de lo superficial y desentrañar los misterios de la vida y de los libros, su imaginación es muy activa y constantemente estimulada por las lecturas que devoran y aman inevitablemente.

Es un libro dividido en muchos capítulos cortos lo que hace amena su lectura (muy recomendado para un lector principiante que quiere empezar a adoptar el hábito)  en la que los protagonistas también son las grandes historias de la literatura universal, que de alguna manera el escritor combinó con la realidad de Paco y Sebastián, convirtiéndola en una sola, una mezcla homogénea llena de grandes y valiosas lecciones.

Una de las cosas que más más disfruté, fue la manera en la que aborda el tema de los libros, cómo son nuestro refugio, nuestro espejo, el lugar que nos confronta y el que muchas veces nos entiende, nos acoge, que nos hace suyos y que nosotros hacemos nuestro. También disfruté mucho el modo en el que profundiza en situaciones que parecen triviales y que deja pensando largamente, sin que puedas evitar cuestionarte a ti mismo cada uno de sus puntos.

Pienso que un libro como este debería ser básico en etapas académicas de secundaria y preparatoria, porque es una gran opción para despertar la curiosidad por la literatura clásica (esa a la que a veces es tan difícil convencerlos de que se acerquen los más jóvenes), es entretenido, tiene aventura y aborda temas como los valores, lo importante de la vida, lo importante de cuidar los vínculos con quienes amamos, la empatía… Que además, en ningún momento se siente como un sermón tedioso. En fin, este libro es un acierto por donde lo quieras ver.

Ya sé que escribí que lo sugiero para quienes apenas empiezan a disfrutar los libros, aunque también estoy segura de que  también los lectores más experimentados lo disfrutarán.

Ligero y paradójicamente profundo, bonito, triste… ¡Maravilloso, debes leerlo!

Consíguelo en Bookworm Los Cabos

 

“Si algo he aprendido es que la literatura es un tesoro y hay que compartirlo. No tiene ningún sentido que los libros se empolven, se hagan viejos en un estante, sin que nadie los lea, los cuide, los quiera”

 

 

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