LA CAJA DE BOTONES DE GWENDY

LA CAJA DE BOTONES DE GWENDY

 

LA CAJA DE BOTONES DE GWENDY

-Stephen King

“Los nombres no bastan para conocerse”

 

Sinopsis del libro

Existen tres vías para llegar a Castle View desde la ciudad de Castle Rock: por la carretera 117, por Pleasant Road y por las Escaleras de los Suicidios. Cada día de verano de 1974, Gwendy Peterson, de doce años de edad, toma el camino de las escaleras, que asciende en zigzag por la ladera rocosa.

Pero un día, al llegar a lo alto, mientras recupera el aliento con la cara roja y las manos apoyadas sobre las rodillas, un desconocido la llama. Allí, en un banco a la sombra, se sienta un hombre con una chaqueta negra y un pequeño sombrero. Llegará un día en el que Gwendy sufra pesadillas con ese sombrero…

 

 Mi reseña 🙂

 

Este breve libro de Stephen King (tiene 186 páginas, pero son pocas si las comparamos con el grosor de los libros a los que King nos tiene acostumbrados) en el que Richard Chizmar colaboró con él (yo la verdad nunca había leído nada de él. Es más, ni le conocía) es un thriller que empieza con las interrogantes y el misterio suficientes para engancharte desde los primeros capítulos.

Cuenta la historia de Gwendy Peterson, una niña de doce años que todos los días sube corriendo las llamadas Escaleras de los suicidios en una pendiente rocosa y, un día que aparenta ser bastante normal, conocerá a Richard, un sujeto enfundado en un traje y que tiene un pequeño y peculiar sombrero negro, su outfit desentona mucho con el contexto porque están a mediados del achicharrante verano. Richard, de algún misterioso modo,  conoce desde las inseguridades y miedos más profundos y ocultos de Gwendy hasta los aspectos más cotidianos e irrelevantes de su vida, porque, como el mismo le dice, la ha estado “observando”.  Este sujeto  le entregará un obsequio extraño que cambiará su vida y que dejará sus secuelas para siempre.

Este curioso e inusual regalo es una caja negra con botones de colores que representan un sitio (no daré muchos detalles porque no quiero hacerles spoiler :9 ) y unas pequeñas palancas a cada lado. Sin embargo, los botones más importantes son el rojo y el negro, uno de ellos es para “destruirlo todo”

Esta caja que ahora está a su cuidado le puede dar la felicidad y todas las cosas y situaciones que siempre ha deseado, la suerte, poderes, habilidades que adquiere a una velocidad difícil de entender, como en atletismo y memoria. De igual forma le ayuda a quitarle sus defectos, como la mejoría de su vista, el exceso de antojos y el control del apetito.

Aunque, claro, estos beneficios también tienen un precio, una responsabilidad muy grande que ahora Gwendy tendrá que cargar en los hombros.  ¿Podrá la avaricia con Gwendy? ¿O predominará la sensatez?

Al principio Gwendy solo tiene el gusto de disfrutar los beneficios de la caja, que vienen en forma de un pequeño y delicioso de chocolate con forma de algún animal, siempre diferentes y siempre detallados, solo que conforme pasan los meses, los años, Gwendy descubre el poder que desconocía de esa caja y empieza a salirse de sus manos…

Es una historia bastante ágil que avanza rápido por su brevedad, en el que no se profundizará con ninguno de los personajes más que con Gwendy, a quién veremos crecer, madurar, conoceremos sus emociones, sus pensamientos, la admiración y el miedo que le despertarán esta caja. La vida de Gwendy en el libro transcurre desde los doce hasta los principios de los 20’s.

Toca temas como el bullying, el suicidio, la moral y la eterna cuestión de si hacer lo correcto o lo que nos conviene en el momento, la responsabilidad y la dificultad que muchas veces vivimos de tomar decisiones sensatas o de sufrir las consecuencias para siempre.

Te invita a pensar y reflexionar en lo que harías tú si tuvieras en las manos una caja con ese poder, obtener todo lo que tu quieres y destruir a quienes no puedes soportar. Claro, todo con su respectivo costo. ¿Tú qué harías?

Una de las cosas en las que me dejó pensando es que hay objetos comunes que nos pueden otorgar más poder del que imaginamos, solo que ya estamos acostumbrados a ellos en nuestras vidas y no logramos veces la magnitud de su poder

Intercaladas entre las páginas también hay ilustraciones que complementan muy bien el texto y ayudan a dar más forma al libro.

Yo recomendaría esta lectura para una persona que quiere iniciarse en la lectura de Stephen King porque me parece un libro corto, sencillo de leer y sin demasiada profundidad ni complejidades. En mi opinión también es una lectura apta para adolescentes.

Me gustó mucho porque sentí que fue algo diferente a lo que he leído de él. Breve. Ligero. Tiene las páginas necesarias y nada sale sobrando. Lo disfruté porque no faltó ese toque tan King que siempre disfruto.

 

¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos!

“En el futuro, teclearás en un ordenador en vez de una máquina de escribir, pero los dos aparatos son, a su manera, cajas de botones. ¿No crees?”

 

PARÍS ERA UNA FIESTA

PARÍS ERA UNA FIESTA

PARÍS ERA UNA FIESTA

-Ernest Hemingway

“Nada sabían de nuestros placeres, ni de lo mucho que nos divertía estar condenados, no lo sabrían ni podrían saberlo jamás. Nuestros placeres, que eran los de estar enamorados eran tan sencillos y a la vez tan misteriosos y complicados como una simple fórmula matemática, que puede representar toda la felicidad o bien el fin del mundo”

 

Sinopsis del libro

Públicada póstumamente en 1964, París era una fiesta es la obra más personal y reveladora de Hemingway, quien, ya en el crepúsculo de su vida, narra aquí los dorados, salvajes y fructíferos años de su juventud en el París de los años veinte, en compañía de escritores como Scott Fitzgerald o Ezra Pound, la llamada generación perdida, según la popular denominación acuñada en aquella época por Gertrude Stein, mítica madrina del grupo. Crónica de la formación de un joven escritor, retrato de una ciudad perdida, oda a la amistad y verdadero testamento literario, parís era una fiesta es uno de los libros capitales para entender el siglo XX, así como el universo y la personalidad de uno de sus más grandes creadores.

 

 Mi reseña 🙂

 

No sé cómo describir cuánto disfruté este libro. Es una recopilación de recuerdos y memorias de la temporada en la que Hemingway vivió en París, un lugar que disfrutaba y en el que también radicaba por motivos de trabajo.

Al leerlo, me sentía como si estuviera compartiendo un café con un Ernest Hemingway un poco mayor en un café de París escuchando afuera el repiqueteo de la lluvia, aunque pensándolo mejor, seguramente el estaría tomando una cerveza o una botella de vino (no es ningún secreto que él no concebía sus días sin la bebida) mientras me platicaba sus recuerdos, sus experiencias,  sus teorías y secretos de la escritura que iba desentrañando a través del tiempo, sus relaciones y opiniones de otros artistas de los que se rodeó en esa época, como Ezra Pound, Ford Maddox, Pascin, Wyndham Lewis, Scott Fitzgerald (claro)  y muchos más, en los que comparte su perspectiva acerca de su arte y de esencia personal, y digo que su escritura es cómo una plática porque me recuerda a las que solemos tener en el día a día, cuando empezamos hablando de un tema y terminamos con otro totalmente distinto, o una sola palabra o un nombre nos recuerda otra experiencia o una opinión y así cambia el rumbo de la conversación, una charla con el único objetivo de disfrutar el recordar y compartir, no es una lectura de grandes giros pero es un libro en el que conocí a un Hemingway que la verdad imaginaba diferente y en algunos aspectos si era como lo dictaban mis especulaciones.

Yo no me considero una lectora muy fan de los libros que son como biografías o de memorias, pero este me encantó porque se siente realmente como un libro íntimo, además “El viejo y el mar” es uno de mis libros favoritos y siempre sentí un poco de intriga acerca de este hombre, por lo que todos sabemos de él y por la manera tan trágica en la que acabó con su vida.

Uno de los muchos datos interesantes fue el descubrir y entender porqué a la generación de escritores a la que pertenecía Hemingway (junto con Ezra Pound, Scott Fitzgerald entre otros) se le conocía como la “Generación Perdida”, bautizada así por Miss Stein, una señora muy importante de la época con la que Hemingway entabló una estrecha amistad llena de conversaciones de libros y apreciaciones del arte. De verdad te vas a reír del origen tan trivial que tiene esta etiqueta de “Generación Perdida” porque, sinceramente, la verdad yo  esperaba algo con más complejidad y profundidad. Aunque a todo esto, él pensaba que todas las generaciones se pierden por algo, y siempre se han perdido y siempre se perderán.

Me encanta la forma en la que expresa su opinión de los escritores, a veces de forma agria, otras sarcástica, y unas pocas de forma respetuosa y hasta tierna. De Ezra Pound dice, por ejemplo “Ezra era más bueno que yo, y miraba más cristianamente a la gente” y además le pidió a Hemingway que le enseñara a boxear, y es bastante divertido cómo describe la escena porque cuando tenían un público inesperado lo dejaba ganar para no hacerlo quedar tan mal. Conocí mucho de otros escritores, pintores y artistas a través de los ojos de Hemingway. .

Del escritor del que más escribió fue, claro, Scott Fitzgerald, con quien sabemos no tenía la mas amistosa de las relaciones y ocasionalmente despertaban polémica, sin embargo no siempre fue así, Hemingway incluso dice durante años no tuvo un amigo tan leal como Scott cuando no estaba borracho. Y su libro “El gran Gatsby” le parecía una obra maestra que no obtenía el reconocimiento que merecía. También escribe algunos detalles de la vida personal de Scott, de su difícil relación con su esposa Zelda que no le permitía escribir, como ella le hacía comentarios que le afectaban su autoestima (hay por ahí un acontecimiento que te dejará con la boca abierta y puede que incluso te haga reír. Cuando llegues a él lo reconocerás inmediatamente) y cómo fue que esta terminó en un hospital psiquiátrico.

Se puede palpar la manera en la que le irritaba el ego el hecho de que sus cuentos solo se vendieran en Alemania  y contrarrestaba este sentimiento insinuando que éstos estaban muy adelantados para la época y claro, no podía culpar a la gente por su pobre entendimiento.

También hay capítulos en los que habla de su hijo Bumby, desde que era un bebé y se quedaba en la cuna con la niñera mas inusual que te puedas imaginar mientras Hemingway y su esposa salían a trabajar, hasta que ronda los 6 años y hace comentarios dignos de un hijo de un escritor de la talla de Hemingway. Habla de su esposa, Hadley, quien puedo intuir fue el amor de su vida, a pesar de que él se casó 4 veces más después de ella y describe que fue lo que los llevó a su separación, pero habla de sus años felices en los que viajaban, esquiaban y conocían muchos lugares, y cómo ella le perdió en un viaje unos manuscritos muy importantes, por la forma en la que describe que fue todo la verdad yo no podía dejar de reír. Uno de los temas que fue toda una revelación para mí fue la pobreza en la que vivían, y llegaba a hacer solo una comida al día (uno no se imagina que quien gana un premio Nobel viva de esta manera, pero supongo que también fue una oportunidad para romper estereotipos un poco absurdos) y de cómo sentir el hambre le daba la capacidad de observar y apreciar una pintura que de otra manera no podía percibir, habla también de la gran admiración que sentía por los libros de los rusos, especialmente de Fiodor Dostoyevski y de una bibliotecaria que define como “La persona más bondadosa que he conocido en mi vida”.

   Otra característica que me gustó mucho del libro fue la forma tan sutil e inteligente que tiene de manejar el sarcasmo, su forma agria y poco censurada para expresar lo que le molestaba, y esa forma tan divertida con la que recordaba, en esos momentos, las desgracias de su vida. Yo sentí este libro como toda una experiencia, que, además nos ayuda a entender mejor aquel contexto y lugar, y conocer, a través de lo que se siente como una amena charla, a uno de los escritores más polémicos, influyentes y grandes.

¡Te aseguro que te vas a llevar muchas sorpresas!

¿Has tenido oportunidad de leer algún libro de Hemingway? Sí es así compárteme qué tal te han parecido en los comentarios 🙂

¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos!

 

“Tal vez sea más fácil romperte una pierna que romperte el corazón, aunque dicen que ahora todo se rompe y que, a veces, con el tiempo, lo que se ha roto es lo que se vuelve más fuerte”

 

 

 

 

DARLING

DARLING

 

DARLING

-Gabriel Tallent 

“Nunca estaré tan atrapada como para no poder escapar”

Sinopsis del libro:

Tortuga Alveston es una sobreviviente. A sus catorce años disfruta caminar por los bosques de la costa norte de California y refugiarse en sus arroyos, estanques y senderos, pero a pesar de que ese mundo es inmenso y perfecto, su entorno familiar es peligroso y asfixiante: desde la muerte de su madre vive aislada en una vieja cabaña con su padre, Martin, un hombre violento con ideas paranoicas sobre el próximo fin del mundo, quien la prepara para sobrevivir a la inminente catástrofe.

Contagiada por la paranoia de su padre, desconfía de los extraños y en la escuela evita cualquier tipo de contacto con sus maestros y compañeros… Hasta que conoce a Jacob, un joven un poco mayor que le muestra un mundo que desconocía por completo. Pronto se enamora de él y poco a poco, comienza cuestionarse sus situación familiar ya plantearse por primera vez la idea de huir, pero su padre es capaz de todo… Tortuga tendrá que encontrar el coraje para convertirse en su propia heroína y –en el proceso- en la nuestra.

 “Hay libros que nos gustan tanto como para recomendarlos, pero hay unos pocos… que recordaremos siempre. Mi lista personal ahora incluye Darling, de Gabriel Tallent… Este libro es tan inquietante como hermoso, aterrador e inspirador” -Stephen King

 

Mi reseña 🙂

 

Desde que empezaron las situaciones intensas en este libro (que no tardaron mucho en aparecer y agarrarme por sorpresa) empecé a darme cuenta de que sería el libro más polémico y explosivo que he leído hasta ahora.

Y no me equivoqué.

Este título nos cuenta la complicada vida de Julia Alveston (aunque ella prefiere que le llamen Tortuga) quien vive en una aislada, extraña y descuidada cabaña junto con su padre, Martin, un hombre grande, musculoso, brutal, violento que aunque lee muchos libros (sobre todo de filosofía) es bastante incongruente entre lo que piensa y lo que dice. Ahora que lo pienso, creo que es el único personaje literario que ha sido capaz de ponerme  nerviosa en cuanto aparecía o había indicios de que lo haría.

Disfruté mucho la forma en la que está escrita este libro pues describe de manera muy específica el contexto de la historia, realmente te pone en contacto con la naturaleza que rodea a Tortuga, los aromas, lo colores, los sonidos, la textura de la tierra bajo los pies, también describe con gran detalle sus pensamientos, la forma en la que ella intenta controlar sus emociones y la súper fuerza de voluntad que tiene para tolerar los abominables abusos físicos y psicológicos a los que la somete su padre.

Tortuga es una chica de catorce años de apariencia tosca, extraña, con un rostro salpicado de pecas cobrizas, aunque toda esa rareza es opacada por sus grandes y hermosos ojos azules, impenetrables, ya que aunque se supone que los ojos son las ventanas del alma, los suyos nunca transmitían nada de lo que pensaba o de lo que sentía, lo cual era una de las grandes frustraciones de su padre, ya que al no ver en sus ojos algún pensamiento o emoción, a Martin le parecía un obstáculo para controlarla. Yo pienso que había sido tan lastimada en la vida que quizá eso le fue construyendo una coraza física y emocional.

Desde mi punto de vista, Tortuga es un personaje valiente (aunque ella no es capaz de verlo) con mucha profundidad y complejidad, muy bien estructurado y, al igual que el libro en sí, va revelando sus secretos poco a poco, en los momentos menos esperados, dejándote en cada página con ganas de más, y realmente sentí que cualquier cosa podía suceder mientras iba avanzando.

Tortuga tiene muchos problemas en la escuela y su profesora y el director se preocupan mucho por este tema, pero Martin no le da importancia, porque quiere prepararla para otros acontecimientos que, para él, son mucho más importantes… por lo que en vez de dejarla estudiar la instruye en el mundo de las armas y Tortuga es toda una experta y nunca, nunca falla en sus tiros, reconoce cada arma, sabe darle mantenimiento, limpiarla, y a qué distancia debe disparar para lograr un tiro perfecto. Es tan buena que da miedo.

Tortuga ya está resignada a esta vida tan asfixiante, y de las pocas cosas gratificantes en su vida es visitar al abuelo (quien se convirtió en uno de mis personajes favoritos del libro) que al igual que Martin tiene problemas con el alcohol y, quizá por su edad, empieza a olvidar las cosas, pues es la única persona que siente que realmente la escucha y se preocupa genuinamente por ella, aunque ninguno de los dos sabe expresar abiertamente ese afecto que se tienen.

Sin embargo, una noche en un confrontamiento familiar sucede algo que nadie esperaba y esto fragmenta aún más a esta pequeña familia (aunque no parezca posible).

Y, en medio de toda esa turbulencia Tortuga conoce  a Jacob (un chico un par de años más grande que ella, de familia acomodada y se interesa sinceramente en Tortuga) en una de esas caminatas sin rumbo por el bosque, con quien vive peligrosas aventuras y se empieza a cuestionar si realmente tiene que seguir tolerando toda esa vida horrible que lleva y empieza a considerar la posibilidad de confrontar a su padre para vivir de una manera más digna, pero Martin no conoce los límites y hará cualquier cosa para seguir teniendo el control de la vida de Tortuga con el objetivo de que ella permanezca con él para siempre. Ambos experimentan sentimientos ambivalentes el uno por el otro, por lo que siempre fue una relación complicada  y llena de secretos.

El final es difícil de definir… tenso, perturbador, te mantiene al borde de donde estás sentado  y siento que tuvo un desenlace bastante real, mostrando las secuelas de vivir bajo el yugo violento de alguien más, además de que me gusta mucho la manera en la que ilustra la resiliencia de una persona que vive en las más terribles condiciones y aún así puede encontrar la fuerza de seguir adelante. Es un libro que nos muestra la realidad en la que viven algunas personas y que es difícil concebir, el hecho de que los verdaderos monstruos a veces son aquellos que se supone deben amarnos y cuidarnos.

¡Si te gustan los thrillers intensos está novela definitivamente no te la puedes perder!

¿Cuáles son tus thrillers favoritos? ¿Le darías una oportunidad a esta novela? Platícamelo en los comentarios  🙂

¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos!

 

“Si entro ahí ahora y hago lo mejor que pueda, esa es una historia que me puedo contar, no importa como acabe”

 

LA CHICA QUE LEÍA EN EL METRO

LA CHICA QUE LEÍA EN EL METRO

LA CHICA QUE LEÍA EN EL METRO

-Christine Féret-Fleury

 

“Los libros nuevos también tienen olores diferentes según el papel, pero nada decían de las manos que los habían sujetado, de las casas que los habían albergado, aún no tenían historia, una muy diferente de la que narraban, una historia paralela, difusa y secreta”

 

Sinopsis del libro:

Si te gusta leer en la tina o por encima de la espalda de tu vecino; dejar el libro en un vagón del metro u ofrecerlo a tu mejor amigo; compartir tus lecturas en familia o con tu pareja, si coleccionas separadores, ejemplares únicos o no te pierdes nunca las últimas novedades… este libro es para ti.

Juliette toma el metro todos los días a la misma hora. Y lo que más disfruta del trayecto es observar a aquellos que leen a su alrededor. La vieja dama, el bibliófilo de rarezas, el estudiante de matemáticas, la joven muchacha que llora en la página 247. Juliette los mira con curiosidad y ternura, como sus lecturas, sus pasiones, la diversidad de sus vidas pudiesen dan color a la suya, monótona y previsible.

Sin embargo, un día decide bajar dos estaciones antes de lo habitual, tomar un nuevo camino para ir a trabajar, sin saber que su vida estará a un solo paso de cambiar para siempre.

“Una bella fábula dotada de un pequeño toque de locura para todos aquellos que quieren cerrar un libro con la sonrisa en sus labios”

 

Mi reseña 🙂

 

Hay ocasiones en que los lectores necesitamos un break de las lecturas complejas, profundas y densas, pero sin dejar de leer, claro, por lo que  buscamos una lectura amena y entretenida pero ligera.

Y “La chica que leía en el metro” es el libro perfecto para eso, que además, tiene un ligero toque de misterio y también simpáticas ilustraciones intercaladas, todas en blanco, negro y verde.

Nos cuenta la historia de Juliette, una chica que ronda en la mitad de los 20’s, y vive una etapa en la que no le encuentra sentido a su vida, bastante monótona y sin profundidad, que se reduce solamente a trabajar en una agencia inmobiliaria.

Lo que le da una chispa a su vida es su amor a los libros y su pasatiempo de observar qué es lo que leen las personas en el metro, a quienes tiene bien identificadas, e imagina quienes esas personas son y hacen basándose solamente en sus gustos literarios.

Un día decide bajarse una estación antes para recorrer el resto del camino a pie y un lugar que tiene una puerta entreabierta con un libro sosteniéndola, cambia su vida para siempre.

En este lugar, en cuya entrada hay un letrero muy particular que reza “Libros sin límites”, Juliette conoce a un hombre en cuarto lleno de torres y torres de libros llamado Solimán y a su pequeña hija Zaida que, al igual que ella, son unos apasionados de los libros, y a un nivel que jamás hubiera imaginado que podría existir…

Solimán en ese lugar, se dedica a distribuir las lecturas a sus “pasantes de libros”, que son personas que van a recoger algunos títulos y se dedicar a repartirlos pero jamás al azar, sino que le proporcionan al futuro lector lo que realmente necesita en esa etapa de su vida, por lo que son seres observadores, meticulosos y conocedores de libros, y le ofrece el trabajo porque tiene una vacante que dejó una mujer que se quitó la vida, una persona a quién curiosamente Juliette conocía… a ella le parece  un trabajo muy extraño e imposible de realizar para, pues no se siente con las capacidad sociales para interactuar y observar a los demás para elegir las lecturas que les cambiarán la vida, pues Solimán siente que los libros tienen ese alcance y potencial.

Sin embargo, decide intentarlo. Así que ese día regresa a su casa con una pila de libros y muchas dudas en su cabeza.

Al día siguiente, de manera sorprendente y casi por si solo, el primer libro cae en las manos de un nombre mientras Juliette va en el metro, también  uno de los libros que libera es un golpe de suerte para su compañero de trabajo, y así, poco a poco, los libros empiezan a cambiar vidas…

Y conforme avanza el tiempo y los libros van cambiando de manos, Solimán le hace una propuesta extraña que Juliette acepta más por querer ayudar que por otra cosa, y renuncia a su trabajo en la agencia inmobiliaria para irse a vivir a una pequeña habitación contigua al cuarto lleno de libros del que Solimán parece no salir nunca, y la trama toma un giro bastante inesperado (al principio pensé que sería una lectura bastante predecible, pero la verdad ese final no lo veía venir).

Me encantó esta lectura porque aunque los personajes no tienen demasiada profundidad, los verdaderos protagonistas son los libros, siento que una persona que realmente ama los libros se va a identificar con  las emociones que Juliette siente hacia ellos, incluso la forma en la que describe su irresistible aroma, ya sea de títulos antiguos o nuevos,  me fascinó que habla del libro no como un objeto, sino como algo vivo que se comunica contigo, que te acompaña, te cambia la vida o te hace vivir emociones que antes desconocías, y te lleva a lugares que nunca habías imaginado,  tiene una prosa tan particular en la que es evidente el cariño con el que la autora escribió cada frase,  lo puedo describir como un pequeño homenaje a nuestros amigos de papel,  es una historia por y para los libros ♥

Yo pienso que cuando estás en una biblioteca o en una librería, tú no escoges los libros, sino que ellos te escogen a ti, ningún libro llega a nuestras manos por casualidad. ¿Qué opinas tú? ♥

¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos!

 

 

“Uno se tarda mucho en explicar porqué le gusto un libro. Y yo no siempre lo consigo. Hay libros que cuando los he leído me siento… así. Dentro de mí se remueven algunas cosas. Pero no puedo mostrarlas. De esta forma lo digo, y la gente solo tiene que intentarlo”

LA REBELIÓN DEL TIGRE

LA REBELIÓN DEL TIGRE

LA REBELIÓN DEL TIGRE 

Kate DiCamillo 

 

“Uno nunca puede saber que saldrá de la madera. Se hará lo que ella quiera y uno se limitará a seguir su voluntad”.

Sinopsis del libro:

Una novela finalista del National Book Award escrita por la multigalardonada Kate DiCamillo.

Una mañana, temprano, Rob se pone a caminar sin rumbo fijo a través del bosque que se encuentra en los alrededores del motel donde él y su padre viven, cuando de repente se encuentra con un imponente tigre encerrado en una jaula.

Pero ésta no es la única sorpresa extraordinaria que le deparaba a Rob ese día. También conoce a Sixtina Bailey, una chica que acaba de llegar a la escuela, y que muestra sus sentimientos con la misma facilidad con la que Rob se esfuerza en ocultarlos. A medida que ambos aprender a confiar el uno en el otro, y en última instancia, a ser verdaderos amigos, Rob y Sistina comprobarán que algunas cosas, como los recuerdos, la tristeza y los tigres, no pueden ser encerrados para siempre.

“Ejecutada con gran ingenio, esta novela es un regalo para el corazón y para el alma”.

 

Mi reseña 🙂 

 

Primero que nada, necesito recalcar la importancia de no subestimar este libro por las escasas 136 páginas que tiene, porque son 136 páginas llenas de sensibilidad, metáforas y de temas profundos y delicados que, aún así, es apta para lectores a partir de 9 años, esto gracias a lo cuidadosa que fue la autora para escribirla y adaptarlo para los más jóvenes.

Este libro nos ofrece una historia corta y que parece sencilla, en la que conoceremos dos vidas complicadas, las de Rob Y Sixtina, nuestros protagonistas, que se entretejen casi sin querer, unidas por el dolor, la pérdida y la rabia que cada uno alberga en su interior.

Rob es un niño de sexto grado que vive en un motel junto con su papá, y una mañana caminando distraídamente en el bosque que está detrás del motel  encuentra a un imponente y hermoso tigre enjaulado. La escena le parece tan impactante e inesperada que le roba la concentración todo el día, incluso cuando al tomar el bus escolar unos insoportables hermanos empiezan a molestarlo (como siempre) diciéndole retrasado, que nadie lo quiere y demás cosas hirientes. El bullying es un tema recurrente en el libro pero nunca lo menciona como tal.

Ese día le guardaba a Rob otra sorpresa: ingresaría a su grupo una niña llamada Sixtina Bailey, una niña ruda de pequeños ojos negros  que irradia fuerza, coraje y mucha ira, que se mete en problemas fácilmente con los demás niños.

Uno de los temas centrales del libro es cómo Rob maneja el dolor de haber perdido a su mamá 6 meses atrás. Él tiene una “maleta” en su cabeza llena de las emociones, los sueños y los deseos que se esfuerza en reprimir, por lo que no se relaciona con otras personas y el vínculo con su papá (que de hecho, fue quien le obligó, de alguna forma, a reprimir lo que siente) no es el más cercana, por lo que la mayoría del tiempo se siente muy solo.

Los niños de la escuela tienen una aversión hacia Rob por unas manchas y llagas dolorosas que tiene en las piernas, los médicos desconocen las causas de su aparición, lo único que saben es que son incurables y no son contagiosas. Que, por cierto, salieron curiosamente solo poco después de la muerte de su mamá.

Rob tiene un talento especial para tallar madera y crear las figuras más hermosas y fielmente parecidas a las formas en las que él se inspira, y me pareció intangiblemente bonito cómo lo manejo la autora para retratar la forma en la que esta actividad  lo conecta irremediablemente con su madre.

Y quizá sea precisamente por eso, por la facilidad con la que Sixtina expresa lo que siente, que Rob empieza a tener interés de conocerla, de acercarse a ella y tener deseos de ayudarla. También considera que es la persona perfecta para compartirle su último secreto: el avistamiento del tigre, lo cual tiene tantas formas distintas de terminar que lo llenan de incertidumbre, y al enterarse quién es el propietario de ese tigre y cómo llegó allí, surge la disyuntiva de sí debería dejarlo ahí o liberarlo, aunque Sixtina (como siempre) tiene muy claro que es lo que quiere hacer. Aunque el tigre, en realidad, es su forma de proyectar las emociones difíciles con las que están lidiando en sus vidas.

Un personaje memorable en esta historia es la mujer negra de casi dos metros llamada Willie May, la persona que se dedica a limpiar las habitaciones del hotel y con la que Rob disfruta estar porque le comparte de su sabiduría, Sixtina incluso dice que es una profetisa, quien les dice verdades difíciles de escuchar y cosas que ni se imaginaban, como la verdadera razón de la aparición de las manchas de Rob en las piernas… pero es lo que les puede ayudar a empezar su sanación, reconociendo el dolor que hay detrás de esa rabia, esa tristeza, ese aislamiento.

  Una de las características que más disfruté de este pequeño libro, es cómo la escritora nos ilustra de forma muy inteligente, como el querer evitar vivir nuestro dolor puede desencadenar consecuencias catastróficas para nosotros mismos y los que nos rodean, y que además nos impide conectarnos y relacionarnos con quienes amamos.

Y es una lectura que pueden disfrutar desde lectores jóvenes hasta adultos que tengan ganas de un libro corto pero profundo con una buena carga de metáforas de que te dejarán con un buen sabor de boca.

¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos! 😉

 

“Un pájaro de madera no es lo mismo que tener uno de verdad… Pero reconforta el corazón igual”.