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LO QUE SUCEDIÓ CUANDO ME ROMPISTE EL CORAZÓN

-Rocío Carmona

 

“El amor no solo se compone de luz. Amar es, en cierto modo, como caminar por la luna. Si quieres conocer todo el territorio que la comprende tendrás que pasar también por su lado oscuro”

 

Sinopsis del libro

Mía acaba de romper con Alex y se enfrenta al verano barcelonés con el corazón roto. Una situación a la que se suma la pérdida de su empleo, lo que la sumerge en una gran tristeza. Poco a poco, Mía emprende un viaje que le permite descubrir un mundo nuevo ante ella. Durante la travesía, se adentra en su propia soledad para vivir la apasionante aventura de descubrirse, atravesar el dolor y mirarse con valentía. Mientras recorre distintos estados emocionales, vive momentos mágicos con personas entrañables y divertidas, personajes muy reales con algo en común: un corazón roto que sin embargo, mantiene el deseo de soñar en lo que puede suceder después.

Una novela fresca que te hará reír, te hará llorar y te enseñará que un corazón roto puede seguir latiendo… más fuerte que nunca.

 

Mi reseña 🙂

 

Después de tantas historias de sangre, asesinos, terror y temas sobrenaturales ya se me antojaba escribir sobre un libro ameno, casi opuesto a mis lecturas recientes. Algo más emocional y ligero. Así fue como escogí “Lo que sucedió cuando me rompiste el corazón”. O como él me escogió a mí.

La protagonista de esta divertida historia es Mía, una mujer de 34 años que acaba de descubrir que Alex, su novio, la engañó con su compañera de trabajo y ella tiene el corazón tan roto que está desesperada por encontrar la manera de noquear sus insoportables sentimientos.

Uno de sus primeros intentos para sentirse mejor es inscribirse en el gimnasio, pues además se ha estado comiendo sus emociones y cantidades industriales de helado de menta con chocolate, dejándole algunas tallas de más. Desde el primer día notó que no había sido la mejor de las ideas y se sentía fuera de lugar. Aunque en este sitio conoce a un instructor que parece realmente interesado en ayudarle… y al parecer, también en conocerla.

En otro lugar también algo trivial, conoce a Miguel, al que empieza a llamar el chico Ramen, que se convertirá en su amigo y en un elemento importante en su proceso de duelo. Miguel la entiende porque también tiene el corazón roto y está buscando salidas para salir del agujero emocional en el que se encuentra, así que empiezan a salir (o mejor dicho, Miguel se lleva arrastrando a Mía) a lugares que, según una app para personas con el corazón roto, les hará sentir mejor y distraerse.

Mía está acudiendo con una psicóloga que le enseña técnicas para empezar a manejar esta situación y una de las más importantes prácticas, a la que ella se resiste mucho en un principio, es escribirle cartas a Alex para expresar todo lo que siente, cartas que por supuesto ella nunca va a enviar, sino que son para sí misma y una útil herramienta para sacar sus emociones y empezar a entender lo que siente para ponerlo en orden. Pero en cuanto inicia se da cuenta de lo liberador que es y comienza a escribir como parte de su rutina, encontrando así más beneficios de los que ella hubiera imaginado que podía tener el hacer algo tan sencillo.

Aunque un giro en la historia nos tomó desprevenidas a Mía y a mí… Así que mientras continuaba leyendo me preguntaba cómo reaccionaría ella, y si esto iba a tirar abajo los escasos pero importantes avances que iba construyendo…

El dolor de Mía comienza a hacerse más abrumador y aunque hay personas a su alrededor que desean ayudarla y ella encuentra muchas lecciones valiosas en las experiencias que vive con los demás, termina tocando fondo, llegando a uno de los límites más extremos, por lo que ella empieza a darse cuenta de la importancia de desconectarse y darse tiempo para reencontrarse a sí misma, tomando el riesgo de la incertidumbre que representa el no saber lo que puede encontrar en este pedregoso camino…

Pienso que uno de los grandes obstáculos que Mía tuvo, fue que  se aferraba a no aceptar que su relación había terminado y sentía la necesidad de responder a las numerosas interrogantes que borboteaban a cada instante en su mente, sin darse cuenta de que no hay respuesta a la mayoría de las preguntas, así que también es importante  aprender a apreciar esta incertidumbre y permitirse experimentar hasta las emociones más desagradables para poder empezar a sanar e identificar cuáles son las carencias emocionales que nos llevan a sostener una relación que nos hace daño.  

Me gustó mucho esta historia. Es divertida, fresca, actual y el ácido y cínico sentido del humor de Mía para lidiar con algunas de sus desdichas también te sacará una risa. Su historia posiblemente también que voltees a ver la tuya, la contrastes y hagas tuyas algunas de las lecciones que aprendió Mía J

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“Creía que me habías abandonado y no era capaz de comprender que nadie no abandona nunca, tan solo se marcha a otra parte con su dolor bajo el brazo”

 

 

 

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