LA NIEBLA

-Stephen King

 

«Alterado todo mi interior, volví como por arte de magia a mis cuatro años de edad. Aquel ruido no procedía del supermercado, sino de detrás de mí, de la calle. Venía de la niebla, donde algo se deslizaba por la fachada, la palpaba, la arañaba, buscando, quizá, la manera de entrar.»

 

Sinopsis del libro:

El maestro se supera a sí mismo… En aterrar.

He aquí una serie de cuentos –unos, horripilantes en su extravagancia; otros, tan terroríficos que disparan el corazón- que son el producto más acabado de una de las más poderosas imaginaciones de nuestro tiempo.

En el cuento que da título al libro, las puertas del infierno parecen abrirse para un pequeño pueblo de Maine llamado Long Lake. Un supermercado se convierte en el último bastión de su población pues una densa niebla comienza a devorarlo todo, y al parecer no viene sola. En otro, no menos perturbador, la tranquilidad le será negada a un personaje cuando descubra que su juguete, hace años desechado, ahora se presenta en su desván revelándose con siniestros rasgos. En esta antología Stephen King nos demuestra que el terror sobrecogedor y cruel no sólo acecha en lo que viene de fuera, también en lo que no percibimos dentro de nosotros.

 

Mi reseña 🙂

 

¡Continuamos con nuestro especial de Halloween! Y claro que no podía faltar un título de Stephen King, el maestro del terror.

“La niebla” es una antología de tres cuentos cortos de terror,  y me gustó mucho la introducción de ésta porque King nos explica que leer una buena novela larga es, en muchos aspectos, como mantener una larga, grata relación amorosa. Y que, a su vez, los cuentos cortos equivalen a un beso rápido en la oscuridad con un desconocido, ahí radica su encanto, la emoción de lo fugaz, lo volátil, lo impredecible, aunque sea poco duradero. En ese espacio también se ríe un poco de uno de sus amigos que le decía que escribir cuentos cortos no sirve de nada porque no generan nada de ingresos, pero ahí explica, no sin cierta ironía, que estaba muy equivocado.

Nunca me había pasado esto de que la introducción está tan buena que la disfruté tanto como el libro, me hizo empezar aún con más emoción estos cuentos cortos que estaba por conocer (yo hasta entonces solo había leído novelas del autor).

“La niebla”, el primer cuento (y el más largo, tiene 200 páginas) nos cuenta la historia de una pequeña familia que empieza a notar una enigmática niebla que apareció tras una noche de tormenta terrible de la que solo tienen dudas ¿qué es? ¿De dónde salió? ¿Por qué no deja de esparcirse? ¿Por qué tienen el presentimiento de que no deberían acercarse a ella? Con todas estas dudas rondando en su cabeza, papa e hijo van al supermercado por cosas que hacen falta en casa, dejando a la mamá sola en el hogar. Y es en ese supermercado donde empiezan a descifrar los misterios que esconde la niebla, que aún cuando empiezan a observarlos apenas son concebibles para la imaginación. Al parecer, la gente solo puede permanecer segura en el establecimiento porque salir puede resultar peligroso… o mortal. Me pareció interesante observar cómo el autor mostró las formas tan distintas a las que reacciona la gente ante el miedo, ante lo desconocido e inexplicable: la necesidad que algunos tienen de unirse y otros de separarse, el impulso que unos tienen por escapar y otros por mantenerse a salvo en el mismo sitio. Me pareció digno de análisis la conducta de un grupo de personas al someterse a emociones fuertes, al estrés y la incertidumbre, lo que te lleva a darle sentido a otros contextos de la vida cotidiana. En fin, me encantó.

El segundo tiene como protagonista a un juguete siniestro y misterioso que tiene efectos malvados que recaen sobre  una familia, en la que uno de los elementos tiene años intentando deshacerse para siempre de este juguete, pero al parecer es imposible…

Y he intentado encontrar la definición adecuada para describir el último cuento y creo que sería disperso. Es corto pero intenso y me dejó con una sensación de intriga al terminarlo.

Creo que Stephen tiene razón cuando dice que a veces subestimamos los cuentos cortos, porque nos equivocamos minimizando su impacto y coincido con él, porque son intensos y nos dan esa dosis perfecta de intriga, misterio, dudas y nos alientan a devorarlo para resolver las incógnitas que sembraron en nuestra cabeza, además de que son amenos y considero que son perfectos cuando tenemos un bloqueo lector (o bueno, al menos par mi).

Ahora que lo pienso, creo que es del autor del que tenemos más reseñas en el blog: Revival, Carrie, La caja de botones de Gwendy. Deberías de ir a asomarte, seguramente alguno despertará tu interés 🙂

Al igual que con muuuuchas de las obras de Stephen King, se dieron a la tarea de llevar a la pantalla éste título, aunque en forma de serie en Netflix, ¿Valdrá la pena? ¿Tú ya la viste? ¡Cuéntamelo todo!

Si yo pudiera contestarle a Stephen King a esa invitación provocadora que nos hace a sus lectores, yo le diría: Gracias por todos esos besos en la oscuridad. Yo también te quiero ♥

Ya sé que parece que esto no tiene sentido, pero yo sé que él lo captaría. Y lo entenderás tú también cuando lo leas 😉

 

Consíguelo en Bookworm Los Cabos

 

“Existe el cero, la eternidad y la muerte, pero no existe nada definitivo”

 

 

 

0 comentarios

Compartir