por Angelica Hernandez | Jul 24, 2019 | Libro
LA CHICA QUE LEÍA EN EL METRO
-Christine Féret-Fleury
“Los libros nuevos también tienen olores diferentes según el papel, pero nada decían de las manos que los habían sujetado, de las casas que los habían albergado, aún no tenían historia, una muy diferente de la que narraban, una historia paralela, difusa y secreta”
Sinopsis del libro:
Si te gusta leer en la tina o por encima de la espalda de tu vecino; dejar el libro en un vagón del metro u ofrecerlo a tu mejor amigo; compartir tus lecturas en familia o con tu pareja, si coleccionas separadores, ejemplares únicos o no te pierdes nunca las últimas novedades… este libro es para ti.
Juliette toma el metro todos los días a la misma hora. Y lo que más disfruta del trayecto es observar a aquellos que leen a su alrededor. La vieja dama, el bibliófilo de rarezas, el estudiante de matemáticas, la joven muchacha que llora en la página 247. Juliette los mira con curiosidad y ternura, como sus lecturas, sus pasiones, la diversidad de sus vidas pudiesen dan color a la suya, monótona y previsible.
Sin embargo, un día decide bajar dos estaciones antes de lo habitual, tomar un nuevo camino para ir a trabajar, sin saber que su vida estará a un solo paso de cambiar para siempre.
“Una bella fábula dotada de un pequeño toque de locura para todos aquellos que quieren cerrar un libro con la sonrisa en sus labios”
Mi reseña 🙂
Hay ocasiones en que los lectores necesitamos un break de las lecturas complejas, profundas y densas, pero sin dejar de leer, claro, por lo que buscamos una lectura amena y entretenida pero ligera.
Y “La chica que leía en el metro” es el libro perfecto para eso, que además, tiene un ligero toque de misterio y también simpáticas ilustraciones intercaladas, todas en blanco, negro y verde.
Nos cuenta la historia de Juliette, una chica que ronda en la mitad de los 20’s, y vive una etapa en la que no le encuentra sentido a su vida, bastante monótona y sin profundidad, que se reduce solamente a trabajar en una agencia inmobiliaria.
Lo que le da una chispa a su vida es su amor a los libros y su pasatiempo de observar qué es lo que leen las personas en el metro, a quienes tiene bien identificadas, e imagina quienes esas personas son y hacen basándose solamente en sus gustos literarios.
Un día decide bajarse una estación antes para recorrer el resto del camino a pie y un lugar que tiene una puerta entreabierta con un libro sosteniéndola, cambia su vida para siempre.
En este lugar, en cuya entrada hay un letrero muy particular que reza “Libros sin límites”, Juliette conoce a un hombre en cuarto lleno de torres y torres de libros llamado Solimán y a su pequeña hija Zaida que, al igual que ella, son unos apasionados de los libros, y a un nivel que jamás hubiera imaginado que podría existir…
Solimán en ese lugar, se dedica a distribuir las lecturas a sus “pasantes de libros”, que son personas que van a recoger algunos títulos y se dedicar a repartirlos pero jamás al azar, sino que le proporcionan al futuro lector lo que realmente necesita en esa etapa de su vida, por lo que son seres observadores, meticulosos y conocedores de libros, y le ofrece el trabajo porque tiene una vacante que dejó una mujer que se quitó la vida, una persona a quién curiosamente Juliette conocía… a ella le parece un trabajo muy extraño e imposible de realizar para, pues no se siente con las capacidad sociales para interactuar y observar a los demás para elegir las lecturas que les cambiarán la vida, pues Solimán siente que los libros tienen ese alcance y potencial.
Sin embargo, decide intentarlo. Así que ese día regresa a su casa con una pila de libros y muchas dudas en su cabeza.
Al día siguiente, de manera sorprendente y casi por si solo, el primer libro cae en las manos de un nombre mientras Juliette va en el metro, también uno de los libros que libera es un golpe de suerte para su compañero de trabajo, y así, poco a poco, los libros empiezan a cambiar vidas…
Y conforme avanza el tiempo y los libros van cambiando de manos, Solimán le hace una propuesta extraña que Juliette acepta más por querer ayudar que por otra cosa, y renuncia a su trabajo en la agencia inmobiliaria para irse a vivir a una pequeña habitación contigua al cuarto lleno de libros del que Solimán parece no salir nunca, y la trama toma un giro bastante inesperado (al principio pensé que sería una lectura bastante predecible, pero la verdad ese final no lo veía venir).
Me encantó esta lectura porque aunque los personajes no tienen demasiada profundidad, los verdaderos protagonistas son los libros, siento que una persona que realmente ama los libros se va a identificar con las emociones que Juliette siente hacia ellos, incluso la forma en la que describe su irresistible aroma, ya sea de títulos antiguos o nuevos, me fascinó que habla del libro no como un objeto, sino como algo vivo que se comunica contigo, que te acompaña, te cambia la vida o te hace vivir emociones que antes desconocías, y te lleva a lugares que nunca habías imaginado, tiene una prosa tan particular en la que es evidente el cariño con el que la autora escribió cada frase, lo puedo describir como un pequeño homenaje a nuestros amigos de papel, es una historia por y para los libros ♥
Yo pienso que cuando estás en una biblioteca o en una librería, tú no escoges los libros, sino que ellos te escogen a ti, ningún libro llega a nuestras manos por casualidad. ¿Qué opinas tú? ♥
¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos!
“Uno se tarda mucho en explicar porqué le gusto un libro. Y yo no siempre lo consigo. Hay libros que cuando los he leído me siento… así. Dentro de mí se remueven algunas cosas. Pero no puedo mostrarlas. De esta forma lo digo, y la gente solo tiene que intentarlo”
por Angelica Hernandez | Jul 10, 2019 | Libro
LA REBELIÓN DEL TIGRE
Kate DiCamillo
“Uno nunca puede saber que saldrá de la madera. Se hará lo que ella quiera y uno se limitará a seguir su voluntad”.
Sinopsis del libro:
Una novela finalista del National Book Award escrita por la multigalardonada Kate DiCamillo.
Una mañana, temprano, Rob se pone a caminar sin rumbo fijo a través del bosque que se encuentra en los alrededores del motel donde él y su padre viven, cuando de repente se encuentra con un imponente tigre encerrado en una jaula.
Pero ésta no es la única sorpresa extraordinaria que le deparaba a Rob ese día. También conoce a Sixtina Bailey, una chica que acaba de llegar a la escuela, y que muestra sus sentimientos con la misma facilidad con la que Rob se esfuerza en ocultarlos. A medida que ambos aprender a confiar el uno en el otro, y en última instancia, a ser verdaderos amigos, Rob y Sistina comprobarán que algunas cosas, como los recuerdos, la tristeza y los tigres, no pueden ser encerrados para siempre.
“Ejecutada con gran ingenio, esta novela es un regalo para el corazón y para el alma”.
Mi reseña 🙂
Primero que nada, necesito recalcar la importancia de no subestimar este libro por las escasas 136 páginas que tiene, porque son 136 páginas llenas de sensibilidad, metáforas y de temas profundos y delicados que, aún así, es apta para lectores a partir de 9 años, esto gracias a lo cuidadosa que fue la autora para escribirla y adaptarlo para los más jóvenes.
Este libro nos ofrece una historia corta y que parece sencilla, en la que conoceremos dos vidas complicadas, las de Rob Y Sixtina, nuestros protagonistas, que se entretejen casi sin querer, unidas por el dolor, la pérdida y la rabia que cada uno alberga en su interior.
Rob es un niño de sexto grado que vive en un motel junto con su papá, y una mañana caminando distraídamente en el bosque que está detrás del motel encuentra a un imponente y hermoso tigre enjaulado. La escena le parece tan impactante e inesperada que le roba la concentración todo el día, incluso cuando al tomar el bus escolar unos insoportables hermanos empiezan a molestarlo (como siempre) diciéndole retrasado, que nadie lo quiere y demás cosas hirientes. El bullying es un tema recurrente en el libro pero nunca lo menciona como tal.
Ese día le guardaba a Rob otra sorpresa: ingresaría a su grupo una niña llamada Sixtina Bailey, una niña ruda de pequeños ojos negros que irradia fuerza, coraje y mucha ira, que se mete en problemas fácilmente con los demás niños.
Uno de los temas centrales del libro es cómo Rob maneja el dolor de haber perdido a su mamá 6 meses atrás. Él tiene una “maleta” en su cabeza llena de las emociones, los sueños y los deseos que se esfuerza en reprimir, por lo que no se relaciona con otras personas y el vínculo con su papá (que de hecho, fue quien le obligó, de alguna forma, a reprimir lo que siente) no es el más cercana, por lo que la mayoría del tiempo se siente muy solo.
Los niños de la escuela tienen una aversión hacia Rob por unas manchas y llagas dolorosas que tiene en las piernas, los médicos desconocen las causas de su aparición, lo único que saben es que son incurables y no son contagiosas. Que, por cierto, salieron curiosamente solo poco después de la muerte de su mamá.
Rob tiene un talento especial para tallar madera y crear las figuras más hermosas y fielmente parecidas a las formas en las que él se inspira, y me pareció intangiblemente bonito cómo lo manejo la autora para retratar la forma en la que esta actividad lo conecta irremediablemente con su madre.
Y quizá sea precisamente por eso, por la facilidad con la que Sixtina expresa lo que siente, que Rob empieza a tener interés de conocerla, de acercarse a ella y tener deseos de ayudarla. También considera que es la persona perfecta para compartirle su último secreto: el avistamiento del tigre, lo cual tiene tantas formas distintas de terminar que lo llenan de incertidumbre, y al enterarse quién es el propietario de ese tigre y cómo llegó allí, surge la disyuntiva de sí debería dejarlo ahí o liberarlo, aunque Sixtina (como siempre) tiene muy claro que es lo que quiere hacer. Aunque el tigre, en realidad, es su forma de proyectar las emociones difíciles con las que están lidiando en sus vidas.
Un personaje memorable en esta historia es la mujer negra de casi dos metros llamada Willie May, la persona que se dedica a limpiar las habitaciones del hotel y con la que Rob disfruta estar porque le comparte de su sabiduría, Sixtina incluso dice que es una profetisa, quien les dice verdades difíciles de escuchar y cosas que ni se imaginaban, como la verdadera razón de la aparición de las manchas de Rob en las piernas… pero es lo que les puede ayudar a empezar su sanación, reconociendo el dolor que hay detrás de esa rabia, esa tristeza, ese aislamiento.
Una de las características que más disfruté de este pequeño libro, es cómo la escritora nos ilustra de forma muy inteligente, como el querer evitar vivir nuestro dolor puede desencadenar consecuencias catastróficas para nosotros mismos y los que nos rodean, y que además nos impide conectarnos y relacionarnos con quienes amamos.
Y es una lectura que pueden disfrutar desde lectores jóvenes hasta adultos que tengan ganas de un libro corto pero profundo con una buena carga de metáforas de que te dejarán con un buen sabor de boca.
¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos! 😉
“Un pájaro de madera no es lo mismo que tener uno de verdad… Pero reconforta el corazón igual”.
por Angelica Hernandez | Jul 3, 2019 | Libro
CRÓNICAS DESDE EL PISO DE VENTAS
-Iván Farías
«Cuando llegaba y le enseñaba la pila de libros se ponía feliz, era como si escogiera vidas que vivir en las portadas coloridas, con interiores en papel de pulpa”
Sinopsis del libro:
El librero es un hermano vocacional del cantinero y acaso también del farmacéutico. Más allá de las sutiles diferencias entre despachar licores, medicinas o libros, los tres acaban fungiendo como consejeros espirituales, vertederos de confesiones y testigos de las más extrañas conductas. A su manera, ejercen una suerte de pagano sacerdocio.
Literatos consagrados que llegan de incógnito a preguntan si se venden sus libros, ilusos neófitos que esperan ver su poemario autoeditado convertido de la noche a la mañana en bestseller; compulsivos ligadores otoñales y casanovas buscando amoríos entre lo anaqueles; doñas tafileras, maniacos crepusculares, sabihondos suicidas y los infaltables bibliocleptómanos desfilan por estas páginas.
Aquí está la mirada de Iván, que como pocos conoce los recovecos de esta abrupta selva de papel y tinta. Cada librería –como dice Carrión- condensa en mundo. Un mundo raro, como el de José Alfredo. Mundo bizarro, tragicómico y alucinante. Cual Virgilio posmoderno, Iván Farías nos lleva de la mano a recorrerlo. ¿Aceptan el desafío?
Mi reseña 🙂
Ente este libro su autor, un librero llamado Iván Farías nos comparte sus crónicas (¿aventuras?) que vive en el piso de ventas en una librería grande y reconocida internacionalmente por su gran belleza en la que trabaja en CDMX.
Me pareció una lectura taaan placentera, entre otras razones, porque nunca había leído nada igual. Escribiendo a partir de su experiencia y lo que ha tenido oportunidad de observar en su trabajo habla de la escasa cultura de lectura que tienen los mexicanos ante los libros y la lectura, porque generalmente buscan adquirir un producto que consideran un lujo, y no placer. También es una de las razones por las que los libros de autoayuda son los que se venden más, ya que suelen buscar la lectura para obtener un beneficio (algo que se pueda aplicar para la vida o los negocios) y no por el placer de leer, una buena historia, por ejemplo.
Uno de los capítulos que me resultaron más interesantes y clave fue en el que aborda el tema de que México es el único país en el mundo en el que los libros se distribuyen forrados de plástico (lo cual, claro, representa toneladas y toneladas de basura innecesaria), punto que para los estadounidenses, canadienses, brasileños o a cualquier otro extranjero le resulta absurdo, porque antes de adquirir uno, buscan interactuar con él, enamorarse del libro. Sin embargo la pobre cultura del mexicano hacia los libros no permite la posibilidad de que los libros se distribuyan sin plástico, incluso realizó un experimento quitándoles el plástico a los libros y fue un absoluto desastre (como cabe esperar) los libros aparecían rotos, con hojas dobladas, manchasy demás indicios que demuestran (y comprueban la teoría) de que, en general, los mexicanos no saben cuidar y respetar los libros.
Me gustó mucho percibir calidez en la forma en la que comparte sus experiencias con sus clientes, la forma en la que expresa su amor a los libros y como, recibir a clientes que ya eran frecuentes es como recibir visitas en tu casa y poder disfrutar con ellos una buena charla en la que el centro de atención son, claro, los libros. Y, claro, como en todos los demás trabajos, también se ha atravesado con clientes que no son precisamente amigables, y al estar en una de las zonas más caras, el dice que en cualquier sitio donde el dinero y el conocimiento se reúnen, se darán cita también la estupidez y la prepotencia. También se ha atravesado a personas que han robado más de 20 kilos de papel en sus narices, a quienes él y sus compañeros llama “Los bolañitos”, pues Roberto Bolaño antes de tener éxito editorial era conocido por sustraer sin pagar libros (esto se conoce como bibliocleptomanía), y también cómo tiene que lidiar con escritores que pisaban a cada rato la librería esperando que sus libros hayan sido un éxito rotundo de ventas, como si esto fuera tan sencillo, y quienes quieren que casi casi pongas su libro en una vitrina en la entrada.
El autor también habla acerca del ciclo de vida de los libros, que no están de forma permanente en la librería, pues están en constante rotación y que ésta a su vez depende del éxito y la demanda de cada libro. ¡Es más complejo de lo que imaginas!
Y también escribe curiosidades acerca de algunas editoriales, libros y escritores muuuuy interesantes
Y me encantó que cierra con un texto en el que habla de los libreros, las personas que se dedican a vender los libros. Cómo la gente se acerca a ellos no solo buscando un libro, sino también un consejo, ayuda, o simplemente un par de oídos que le hagan sentir escuchado por un momento. Y de lo importante que debe ser para un verdadero librero no solo amar la literatura, sino al objeto en sí, un gusto por gozar, observar, disfrutar el aroma del papel y sentir los libros.
¡Si tu amas los libros, te aseguro que esta lectura realmente la vas a disfrutar!
Consíguelo en Bookworm Los Cabos 🙂
“Con todos los libros se emocionaba, como si fueran pedazos de vida que apilaba sobre la mesa”.
por Angelica Hernandez | Jun 27, 2019 | Libro
ESTUDIO EN ESCARLATA
Arthur Conan Doyle
“Se ha dicho que el genio se caracteriza por su infinita sensibilidad para el detalle”
Sinopsis del libro
He aquí el nacimiento del propósito del detective, modelo de razonamiento deductivo: Sherlock Holmes. Pocos personajes en la historia de la literatura se han afianzado tanto en el imaginario colectivo, generando lazos afectivos con sus lectores que hoy se expresan en clubes de admiradores festivales y museos alrededor del mundo. La escritura de la novela policiaca que, tras los pasos de otros grandes de la literatura como Edgar Allan Poe, siguió Arthur Conan Doyle , se resume así: se expone un hecho delictivo, preferentemente un asesino, que en un principio resultara indescifrable y complejo . El detective, mediante la observación y deducción, logra desentrañar el misterio hacia el final del relato, revelando la identidad del criminal. De lo anterior se desprende que, en una novela como Estudio en escarlata, sea crucial la atención a los detalles y la descripción precisa de los objetos y personajes que figuran en la historia.
MI RESEÑA 🙂
Este es el libro con el que mundo conoció a Sherlock Holmes, el detective más famoso de todos, absolutamente genial y que definitivamente le hace justicia a la fama que se ha ganado (y que ahora comprendo porque es un nombre que se conoce en casi todo el mundo).
Debo confesar que no entiendo porqué hasta ahorita me di la oportunidad de leer este libro si yo disfruto tanto éste género, el policiaco, el misterio, pero ahora, una vez más, aprendí que nunca es demasiado tarde para conocer o aprender de algo J ¡Porque me ha encantado! ♥
Éste enigmático y fascinante libro está ambientado en 1878 (así que ya se pueden imaginar los increíbles detalles del contexto) y narrado en primera persona por John Watson (todos los libros de Sherlock Holmes son como una especie de memorias de él) un médico militar retirado que está en busca de un sitio para vivir tranquilamente y con quién pueda compartir los gastos de una renta, y un amigo, Stamford, al que encuentra casualmente en un bar le comenta que casualmente conoce a alguien que está buscando lo mismo que él, por lo que lo conduce al laboratorio de un hospital lleno de probetas y químicos burbujeantes en el que le presenta a un hombre excéntrico (no como cualquier otro, como le advierte Stamford) que parece saberlo todo sobre el Doctor Watson sin necesidad de preguntarle nada.
Si, claro. Se trata del mismísimo Sherlock Holmes.
Y tras un breve interrogatorio y confesiones chistosas de nuestro detective, se convierten así en compañeros de piso, que comparten en Baker Street 221B.
El doctor Watson tiene a bien de contarnos algunos detalles de la misteriosa personalidad de nuestro detective, sus habilidades, conocimientos, y esos aspectos casi obvios en las que Sherlock se reconoce ignorante. Por ejemplo, no sabía que ya se había descubierto que la tierra giraba alrededor del sol y no al revés. Aunque Sherlock tiene una teoría muy interesante en la que sostiene que no debemos almacenar información en nuestra cabeza que no sirve, sino solo lo absolutamente necesario para volvernos verdaderos expertos en lo que realmente nos interese.
Pero esta nueva etapa de su vida no es nada de lo que Watson esperaba…
Porque resulta ser que Sherlock Holmes es el detective asesor privado más solicitado de Scatland Yard, a quién acuden otros detectives ya establecidos en su área, que necesitan que Sherlock Holmes ilumine con un poco de su luz en su oscuridad inminente, por lo que en su domicilio tienen visitas constantes de estas personas muy distintas entre sí que buscan asesoramiento.
Todo marcha relativamente normal hasta que llega un caso que representaría su primera gran aventura juntos, en la que se llevó a cabo un misterioso asesinato en el que no hay mayores pistas que un cuerpo sin sangre con una expresión de terror en el rostro y una leyenda escrita con sangre sobre una de las paredes de la casa que reza RACHE, y aunque las sospechas apuntan a la persona que acompañaba al muerto, identificado como , aparece muerto al poco tiempo después con la misma leyenda de sangre en el lugar del homicidio.
Sherlock Holmes, claro está, siempre está dos pasos adelante, y la forma en la que se concluye con el arresto te dejará simplemente atónito al igual que a los demás personajes que presenciaron este hecho, es más, hasta el mismo asesino estará tan confundido como tú.
Una vez que empiezas esta lectura, de verdad no lo podrás dejar. ¡Necesitarás las respuestas!
Me fascinó Sherlock Holmes porque me parece un personaje en TODA la extensión de la palabra: es memorable, un poco agrio, egocéntrico, inteligente, misterioso, prudente, sofisticado, indescifrable, aficionado a la observación y la deducción y es sarcástico de una forma tan sutil e inteligente que resulta irresistible.
En cuanto leas el primer libro, ¡No te resistirás y querrás devorarte todos los demás!
Consíguelo en Bookworm Los Cabos 😉
“Para un espíritu superior nada es pequeño”
por Angelica Hernandez | May 22, 2019 | Libro
TODOS ESTAMOS HECHOS DE ESTRELLAS
-Rowan Coleman
«En un solo segundo no puede cambiarse lo que es irreversible»
Sinopsis del libro:
¿Qué pasaría si tuvieras la oportunidad de escribirle una carta de despedida a la persona que amas?
¿Qué le dirías?
Stella Carey tiene buenos motivos para aceptar el turno de noche en el hospital donde trabaja. Casada con un veterano de guerra que ha regresado de Afganistán brutalmente herido, Stella se refugia cada noche en su trabajo, mientras su esposo Vincent se encierra en casa, incapaz de dormir debido al estrés postraumático que padece.
Stella Carey escribe las cartas que le dictan sus pacientes para sus seres queridos (algunas llenas de humor, de cariño y consejos prácticos; otras, impregnadas de arrepentimiento), con la promesa de echarlas al correo después de su muerte.
Hasta que una noche escribe una carta que podría dar a su paciente una última oportunidad de redención, si la entrega a tiempo…siempre se puede volver a empezar.
Para los fans de Jojo Moyes y John Green.
MI RESEÑA 🙂
Normalmente no hago esto, pero debo confesar que la primera razón que me hizo elegir este libro es ¡La portada! Es absolutamente hermosa y me enamoré de ella desde el momento en que la vi y supe que tenía que leerlo. Es un morado mate salpicado de muchas estrellitas tornasol, las letras están en relieve y también tienen este acabado tan bonito, así que desde el contacto visual empecé a disfrutarlo J
Y empezando a lo realmente importante, la trama: Lo disfruté muchísimo porque tiene muchos elementos que yo suelo buscar en las historias que leo: adversidad, enfermedad, tristeza, incluso muerte (no sé porque casi todos los libros que leo tienen esta última característica), aunque con sus necesarios tintes de esperanza, resiliencia y romance, por lo que me pareció bastante completa.
Es una historia narrada en primera persona a tres voces: las de Stella, Hope, Hugh y un espacio pequeño contado por Vincent.
Stella es una enfermera que ronda en los treinta y pocos que trabaja en el Hospital Marie Francis de rehabilitación y cuidados paliativos, en el turno de la noche, lo cual tiene una razón de peso: Stella puede sentir el rechazo y la aversión que siente su esposo Vincent hacia ella desde que volvió de la guerra de Afganistán, no ha sido el mismo desde que llegó, y no únicamente por la pierna que perdió ahí, sino su esencia y la sensación que le contagia de querer escapar de algo y de querer esconderlo detrás de las borracheras de cada noche que anestesian y le hacen rehuír de ese dolor tan misterioso del que Stella no sabe nada y que Vincent se resiste a compartir.
Stella ha hecho suya una tarea muy singular en el hospital: los pacientes que sienten que ya están muy cerca del final de la vida y no tienen fuerzas o incluso capacidad para escribir, acuden a ella para que transcriba los pensamientos y las palabras con las que se quieren despedir, con la promesa de que cuando llegue el momento y mueran, Stella les hará llegar esas cartas a las personas que correspondan.
Hay cartas que hacen reír, otras cargadas de arrepentimiento y otras tan tristes que te despiertan las ganas de llorar (cabe mencionar que es extremadamente difícil que un libro me mueva a ese punto de las lágrimas), hay otras llenas de consejos, de recuerdos, de agradecimiento, de disculpas, de esperanza y otras que confiesan secretos…
Me gusta mucho el significado que Stella le da a las cartas, a la importancia y lo especial que es dejar inmortalizadas tus últimas palabras, pensamientos y tus reflexiones para después compartirlas con las personas a las que van dirigidas, me gusta la importancia que les da y el respeto que siente por ellas, quizá porque me identifico con esa sensibilidad hacia las palabras.
En una de esas tantas cartas que confiesan algo guardado durante años, Stella se da cuenta de que la última que escribió guarda un secreto de algo terrible pero que, de alguna manera, se puede arreglar si la entrega a tiempo, aunque el gran inconveniente es que esta paciente no quiere que la carta llegue a manos de su destinatario hasta que el cáncer que padece acabe con ella, por lo que Stella se ve envuelta en una situación moral complicada debatiéndose en cumplir su promesa o hacer lo que ella considera correcto.
Hope es una paciente de 21 años que padece fibrosis quística y aunque su enfermedad es crónica e incurable, no está ahí porque ya esté cerca del final de la vida, sin embargo lo estuvo y por lo tanto permaneció en el Marie Francis mientras se recuperaba y ahí vive su primer gran historia de amor con su amigo Ben, sin embargo lo que la empujó a dar ese paso y considerar vivir intensamente fue conocer a una chica mucho mas joven que ella en el hospital que murió, pero que también tocó sus venas mas sensibles y se prometió a si misma que viviría lo que Issy ya no podría, también me parece un persona muy entrañable y algo exasperante, a decir verdad, porque por su enfermedad ella siempre prefiere estar encerrada en casa y siempre le da mil vueltas a las cosas.
Hugh es un personaje algo nerd, un historiador que trabaja en un museo que conserva objetos muy… peculiares. Lleva una vida tranquila que el casi siempre considera satisfactoria, en la que casi no se involucra con nadie y cuando lo llega a ser son solo encuentros superficiales, hasta que conoce a Sarah, una mamá soltera muy dulce que tiene un niño de diez años que se siente muy rudo. Al principio es difícil entender cómo es que Hugh encaja en la historia pero mientras avanza todo va tomando forma hasta que se convierte en uno de los elementos clave en la historia, junto con su gato, Jake, un minino soberbio que en las distintas facetas y contextos del libro va cambiando de nombre.
Este es un libro que definitivamente disfruté bastante, es conmovedor y me gusta la sensación de esperanza que te deja mientras lo lees e incluso mucho después de que lo terminas, porque aunque toca temas que a veces queremos ignorar, creo que los aborda con una gran sensibilidad. ¡Me encanto! Debes leerlo 🙂
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«A veces hay que aceptar la derrota. A veces, pero no hasta haber luchado hasta el último aliento»
por Angelica Hernandez | May 8, 2019 | Libro
NO TEMAS AL DUELO
-Julia Samuel
“Hay personas que están en duelo por la versión de sí mismas que eran antes de vivir la pérdida. Y aunque quizá nunca vuelvan a ser las mismas, pueden dirigirse con éxito hacia otra versión de ellas”
Si hay algo que existe en común en todas las personas en el mundo, es que tenemos un historial de pérdidas, todos hemos perdido algo o alguien que amamos, y, paradójicamente, el tema de la muerte sigue siendo uno de los más difíciles de tocar, un tabú, algo que la gran mayoría decide ignorar, y por lo tanto, cuando sucede lo inevitable y muere alguien a quien amamos o alguien que conocemos atraviesa una pérdida, no sabemos qué hacer, qué decir, como ayudar o acompañar.
En este libro la psicoterapeuta Julia Samuel, quien lleva los últimos 25 años de su vida atendiendo a dolientes, escribe este libro en el que habla de su experiencia con sus pacientes, lo que ha aprendido acompañándolos en su proceso de duelo y escribiendo reflexiones sobre ellos.
Empieza explicando de manera concisa y clara qué es el duelo, la importancia de respetar y entender este proceso y sobretodo reconocerlo como necesario, porque a lo que normalmente recurrimos es a ignorar lo que sentimos y querer aparentar que todo está perfectamente por diversas razones (desde no querer ponernos en contacto con nuestro dolor hasta no desear expresarlo pensando que nos convertimos en una “carga incómoda” para el otro o porque tenemos la presión social de que debemos “ser fuertes” para los demás) cuando la realidad es que todos necesitamos ayuda en algún punto, ya que es un proceso que, de una forma u otra y en distintos niveles, cambia nuestra vida para siempre.
El libro está dividido en segmentos de acuerdo a las diferentes pérdidas:
-Cuando muere una pareja
-Cuando muere un padre
-Cuando muere un hermano
-Cuando muere un hijo
-Cuando nos enfrentamos a nuestra propia muerte (ocasionada por la pérdida de la salud, padeciendo una enfermedad que nos lleva al final de la vida).
“Reprimir el dolor puede conducir a la depresión”
Y cada segmento tiene testimonios de sus pacientes, como fue su experiencia como psicóloga atendiéndolos y detectando sus necesidades, mostrando que cuando vivimos una pérdida importante nuestras mas grandes debilidades y heridas del pasado, incluso de la infancia, empiezan a ser más evidentes y a entorpecer mas nuestra vida, pidiendo a gritos ser sanados, también al hablar de sus pacientes explica como fue la evolución de estos, y cuáles fueron las razones y el trabajo interno que hicieron para poder salir adelante, la autora sugiere que se lean todos los segmentos aunque no estemos viviendo un duelo directamente relacionado con otro punto (por ejemplo, si tu lees este libro porque perdiste a tu padre, leas también el segmento de “Cuando muere un hijo”) porque la autora sostiene que aunque las pérdidas son diferentes entre sí, podemos identificarnos con el sentir y pensar de alguien que vive un duelo distinto al nuestro y podemos descubrir, al conocer las experiencias de otros, puntos ocultos en nosotros mismos.
Explica que todas las emociones complejas y difíciles de manejar que vivimos en un duelo, tales como la tristeza, la desesperanza, la inseguridad, el enojo, el resentimiento, la culpa y la aparición progresiva de numerosas preguntas sin respuesta son procesos normales que tenemos que vivir y de los que necesitamos aprender para reajustarnos a nuestra nueva vida sin la persona que ya no está.
Toca también temas de la salud muy interesantes, como que una persona que está en duelo es mucho más propensa a sufrir un infarto en ese proceso que una persona que no está viviendo un duelo, habla también de que quienes quieren evitar sentir su dolor se refugian en el alcohol en realidad solo están haciendo su problema más grande porque el alcohol en sí es un depresivo y cómo este y otros elementos tienen sus repercusiones en el cerebro, y por consecuencia, en nuestra calidad de vida y percepción de ésta.
Al terminar cada segmento, hay un espacio de reflexiones y en las que ella saca las conclusiones de los casos de los que escribió y de alguna manera los enlaza.
Contiene también consejos muy útiles sobre cómo manejar el duelo de los niños y cómo podemos darles la mala noticia de que murió un ser querido, lo que debemos explicarlos cuando los llevamos al funeral al despedirlo y cómo podemos escuchar e impulsar que los pequeños expresen de distintas formas sus sentimientos.
En general, la lectura de este libro me pareció muy agradable, su lenguaje es ameno y sencillo, por lo que en mi opinión hasta los adolescentes pueden leerlo, dice las cosas directamente sin ser demasiado agresiva y, de alguna manera, te ayuda a encontrar tu propio camino para empezar a poner en orden todo lo que sientes.
Me gustó mucho que la autora pone el acento en seguir relacionándonos con la persona que murió, claro que esa relación es radicalmente distinta pero habla de lo sanador que es hablar o escribirle a la persona que ya murió, contarle como nos sentimos, cuando la extrañamos. Esto rompe el paradigma que nos han hecho creer en la sociedad de que “superar el duelo” quiere decir olvidar a la persona que murió y sacarla completamente de tu vida, cuando en realidad está persona formó parte de ti y lo seguirá siendo Lo recomiendo ampliamente
Es un libro que necesitas si estás viviendo una pérdida por la muerte de alguien a quien amas y quieres entender e intentar poner orden a la tormenta de emociones y pensamientos que seguramente estás viviendo. También es muy útil en el caso de que alguien importante para ti acaba de perder a alguien y no sabes cómo ayudar, qué decir y curiosamente en no pocas ocasiones, los detalles y gestos más sencillos son los que mejor efecto tienen, también aprenderás a reconocer cuando el doliente necesita que estés ahí o si por otro lado necesitan su espacio para asimilar todo o para ponerse en contacto con su dolor.
Es un libro que, por muchas razones, no puede faltar en tu biblioteca 😉
“En el duelo no existe lo correcto o incorrecto: necesitamos aceptar la forma que el duelo tome, tanto en nosotros como en los demás y encontrar las fuerzas para vivir con esa aceptación”
¡Consíguelo en Bookworm Los Cabos! 🙂