MARTES CON MI VIEJO PROFESOR

-Mitch Albom

 

“A veces no eres capaz de creerte lo que ves, tienes que creer en lo que sientes. Y si quieres que los demás lleguen a confiar en ti, también tú debes de sentir que puedes confiar en ellos, aunque estés a oscuras. Aunque te estés cayendo”

 

Sinopsis del libro:

Con más de 15 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, éste es uno de aquellos libros que calan profundamente en la conciencia del lector.

En la primavera de 1995, el azar se encargo de reunir de nuevo a Mitch Albom, autor de ese libro, con Morrie Schwartz, quien había sido su maestro preferido en la universidad y que padece una enfermedad terminal. He aquí el testimonio de esta entrañable relación y de las lecciones de esperanza, amor y solidaridad que Morrie le transmitió en el ocaso de su vida. Una crónica sensible y emotiva basada en hechos reales y en la cual se traza el perfil de un hombre excepcional. Esta nueva edición de la obra –la cual se ha convertido también en español en un verdadero suceso editorial- trae nuevamente hasta nosotros este conmovedor drama que nos invita a apreciar la vida y a reconocer las cosas verdaderamente valiosas que ésta nos ofrece.

 

Mi reseña 🙂 

 

Me emociona mucho escribir sobre este libro porque es de los que más disfruté durante la cuarentena. Bueno, en general de los mejores del año. Me encantan los libros conmovedores que son capaces de tocar y remover las venas más sensibles de tus entrañas ♥

“Martes con mi viejo profesor” es una novela biográfica, en la que cuenta la historia de  Morrie Schwartz, sociólogo, quién en sus últimos meses de vida compartió con Mitch valiosas lecciones de vida.

Morrie y Mitch habían perdido contacto desde la graduación de Universidad de Mitch, y aunque este había prometido seguir frecuentando a su profesor, fue algo que ya no pasó. Hasta que muchos años después, Mitch ya era un adulto con una carrera exitosa y prometedora pero aún así no era feliz. En uno de sus numerosos viajes de trabajo, vio en un programa de televisión el testimonio de Morrie en que el se enteró de que su profesor había contraído una extraña e incurable enfermedad, así que, más de 20 años después de haberse visto por última vez, decidió visitarlo.

En muchos aspectos, Morrie era tal como lo recordaba: con una mirada bondadosa, una habilidad para escuchar muy singular y la capacidad de ver más allá de la superficie para apreciar los grandes placeres de los detalles simples y muchas veces desapercibidos de la vida. Aunque estas cualidades se mantenían intactas, era evidente el deterioro que iba sufriendo el cuerpo de Morrie, que ya se encontraba cerca del final de la vida.  

Así, empezaron a reunirse los martes para platicar, compartir sus inquietudes, el miedo a la muerte, el valor de cuidar a la familia, el significado de la confianza, lo importante que es permitirnos vivir y expresar nuestras emociones,  y profundas enseñanzas compartidas de manera sencilla y amena, con las que no podía evitar cuestionarme a mi misma y explorar mis propios principios, ideas y mi manera de desenvolverme por la vida.

Al final del libro, el autor explica que una de las razones por las que decidió publicar este libro fue para apoyar a Morrie con los fuertes gastos que conllevaba los cuidados que requerían su extraña enfermedad y me pareció bonito el que se dedicara a trabajar en un proyecto como este para apoyar a alguien a quien había aportado tanto a su vida, además de que creo que el tenía claro que las palabras y la esencia de Morrie merecían ser escuchadas y conocidas por muchas personas a las que, igual que a él, también les ayudaría y les tocaría el corazón.

 

Quiero pensar que todos hemos tenido la suerte de mantener en nuestro recuerdo a un Morrie, un profesor distinto a todos los demás que nos fueron asignados a lo largo de nuestra vida, alguien que hizo una diferencia en nuestras vidas, alguien que realmente nos quiso y a quien nosotros verdaderamente quisimos. Alguien a quien recordamos con cariño.  

Disfruté mucho leer “Martes con mi viejo profesor” porque es un libro nostálgico, bonito, que te descoloca y te hace replantearte las prioridades en tu vida, porque una persona tan culta y tan preparada académicamente como Morrie, reconocía que lo más valioso de la vida está en las cosas simples, en amar, en confiar en la vida y proteger a los tuyos.

Hay libros como éste acerca de los que yo podría hablar y hablar y hablar (o escribir, escribir, escribir) sin detenerme, así que sencillamente voy a decir que entiendo porqué es su libro más famoso y creo firmemente en que, si te das la oportunidad de conocer a Morrie Schwartz  a través de las letras de Mitch, no te arrepentirás y querrás volver a él cuando necesites escuchar una enseñanza valiosa.

 

Consíguelo en Bookworm los Cabos

 

“Un día te voy a enseñar que no importa llorar”

 

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