LA CAMPANA DE CRISTAL

-Sylvia Plath

 

“El silencio me deprimía. No era realmente el silencio. Era mi propio silencio”

 

Sinopsis del libro

Esta es la historia de una chica que tiene todo lo que una joven puede desear en Nueva York de los años cincuenta: una carrera prometedora, un pretendiente que estudia medicina y toda una vida por delante. Esther Greenwood ha ganado una beca para trabajar en una revista de moda en la gran ciudad y siente que por fin podrá realizar su sueño de ser escritora. Pero entre cócteles, noches de fiesta y pilas de manuscritos descubre una sociedad que repudia las aspiraciones de las mujeres y su vida empieza a desmoronarse. Esther –alter ego de la autora- se encierra en sí misma, como si estuviera atrapada en una campana de cristal: respirando continuamente el mismo aire viciado y sin posibilidad de escapar.

Más de cincuenta años después de su publicación original, La campana de cristal se ha convertido en un clásico moderno, y las palabras de Plath, en la nueva traducción de Eugenia Vázquez Nacarino, conservan todo su impacto. Esta obra icónica, como dice Aixa de la Cruz en el prólogo, “viaja al presente como una corriente eléctrica y nos interpela de tú a tú, sin mediaciones”.

 

Mi reseña 🙂

 

Este libro fue con el que terminé el 2020 y la verdad fue un absoluto BROCHE DE ORO.

Ya había escuchado de la autora, su trágica historia, la larga depresión con la que combatió a lo largo de muchos años y que desembocó en un suicidio tan solo un mes después de que se publicara “La campana de cristal”, había leído algunos de sus dolorosos poemas y es un mujer que me despierta intriga, curiosidad, tenía la sensación de querer entenderla más… Así que al enterarme de que Esther, la protagonista  “La campana de cristal” es su alter ego, supe que en cuanto cayera en mis manos esta novela lo devoraría.

Como ya mencioné, la protagonista es una chica que se llama Esther Greenwood, de 19 años que tiene todo lo que una chica puede desear para abrirse paso en la vida: Una beca que promete ser la antesala de una carrera prometedora y hacer realidad su sueño de convertirse en escritora, un pretendiente que parece ser un buen prospecto, la juventud, el tiempo y oportunidades. Pero la vida no es precisamente lo que ella se imaginaba: Un mundo manejado por las apariencias, una sociedad que le enseña que una de las máximas aspiraciones a las que tiene derecho es a conseguir un “buen puesto” para servir a un hombre, esto la desalienta, se resiste, quiere ser ella la que tenga el control de su vida sin estar a merced de un hombre. También se siente muy contrariada porque las exigencias sociales hacia las mujeres no son las mismas que hacia los hombres: a ellas se les exige castidad y pureza para ser consideradas valiosas, mientras que para ellos no es un requisito indispensable. Y así hay muchos puntos que se cuestiona, que se replantea y con los que no está de acuerdo. Se siente asfixiada en un mundo y una vida que no coincide con lo que ella desea para sí misma, pero de la que tampoco puede escapar. ¿O sí?

El dolor y la desesperación que se esconden detrás de sus letras es indescriptible, qué manera tan elocuente de expresar el sufrimiento, la falta de sentido, la indiferencia ante la vida. En esta historia somos espectadores de una caída al hueco más profundo, de la incertidumbre que rodea su recuperación, tocando temas sensibles como la depresión, el suicidio, la opresión de la sociedad machista, las expectativas abrumadoras que se ciernen sobre nosotros.

Hoy es el día Mundial de la lucha contra la depresión, así que me pareció el libro perfecto para esta semana. Yo he leído algunas historias que giran en torno a la depresión, pero ninguna así de intensa, de real. Nunca había palpado la desesperanza y la falta de confianza en la vida para continuar de este modo… Casi fue tangible. Quizá esa es una de las numerosas razones por las que es un libro tan vigente aún después de cincuenta años de su publicación. Los lectores que han pasado por etapas así de oscuras probablemente puedan verse reflejados, comprendidos, al observar la turbulencia escondida detrás de la normalidad que se intenta aparentar día con día, sentir la impotencia de no poder hacer nada ante lo abrumador que se siente el mundo.  Mientras leía me di la oportunidad de darle mi comprensión y sentirme triste por la soledad en la que se encontraba y empatizar con ella, porque reconozco la importancia de la salud mental y sé que Esther, Sylvia y muchas otros personas se han perdido la oportunidad de vivir una vida mejor por no contar con el tratamiento ni el apoyo apropiado.

Es un libro que perturbó mi mente de una manera muy sutil, sentí que Sylvia me tomó de la mano y me llevó a su fondo oscuro y sin esperanza. Yo siento una admiración especial por los escritores como ella que poseen la capacidad de expresar y plasmar su vida, su dolor y sus sombras con tanta honestidad, con tanta elocuencia, con tanta brutalidad, ofreciendo así, paradójicamente, un resultado brillante y vivo. Admiro su valentía para asomarse a sus propios abismos, cuando la mayoría de las personas se resisten a hacerlo.

Es maravilloso. Leelo, no te vas a arrepentir. Palabra de lectora ♥

 

Consíguelo en Bookworm Los Cabos

 

“Para quien está en la campana de cristal, vacía e inerte como un bebé muerto, el mundo es una pesadilla”

 

 

0 comentarios